jueves, 20 de mayo de 2010

MÉTODO DE PROYECTOS


EL MÉTODO DE PROYECTOS
EN EL AULA MULTIGRADO.



Los pobre resultados en la implementación de la Reforma Educativa 2009, nos llevan al análisis de las probables causas, al escudriñar un poco sobre anteriores reformas, se observa que las últimas tres han tratado de dar solución más o menos a los mismos problemas que van desde los bajos resultados académicos hasta la transformación de las prácticas docentes; en el transcurso de este proceso, se pierde en diferentes puntos del sistema el propósito original hasta llegar a la base, sin embargo es claro que a los docentes no se les capacita de manera adecuada y por tanto los enfoques son difícilmente asimilados y los resultados pobres destinando al fracaso a la reforma en turno. En este caso, la reforma solo sugiere algunas ideas vagas para la organización de los contenidos pero no manifiesta abiertamente cual habrá de ser este y que enfoque habrá de tomar este quedando un vacío en este sentido, la propuesta es determinar la pertinencia del método de proyectos en el aula multigrado con base en el enfoque del lenguaje total, para lo cual habremos de hacer algunas consideraciones teóricas en el presente texto.
Nuestra hipótesis general es que: Los alumnos que trabajen bajo el Método de Proyectos con el enfoque de Lenguaje Total, a diferencia de aquellos que trabajen de manera “tradicional”, incrementarán su capacidad de expresión oral y escrita transfiriendo a otros contextos estas habilidades y además incrementarán sus habilidades cognitivas, lo que impactará en los resultados académicos de las diversas áreas.

La relación pensamiento y lenguaje

La relación existente entre lenguaje y pensamiento es evidente, la idea de si son idénticos en un orden jerárquico o si se anteceden uno al otro es quizá difícil de responder actualmente, sin embargo, el lenguaje esta fuertemente cargado de la lógica en las inferencias conversacionales que le dan su carácter social, como la Anáfora y la Metáfora, sin ellas, el lenguaje no podría desarrollar su función social hasta ahora generadora de cultura y conocimiento; si bien la lógica no es el lenguaje del pensamiento, si se considera parte fundamental del mismo a través de las inferencias conversacionales.
Además de elementos anteriores, encontramos cuatro normas conversacionales que nos ayudan a encontrar el camino en la difícil tarea de organizar cronológicamente el pensamiento y lenguaje, estas cuatro normas nos permiten asegurar que nuestro pensamiento actúa de forma inductiva, situación que habremos de retomar si queremos diseñar actividades que legitimas con respecto al uso de la lengua en el aula; se podría decir que las cuatro normas mencionadas por Miller son relevantes, no obstante atrae mi atención la comparación realizada entre las normas de pertinencia e información al asegurar que de la misma manera opera el pensamiento, relacionando la información nueva con información conocida y facilitando el proceso de aprendizaje en lo que podríamos llamar, una estrategia metacognitiva “natural”.
Al elaborar estrategias de formación e intervención en el aula entonces, deberíamos apegarnos dichas normas considerando relacionar, desde las estrategias, el conocimiento previo encontrado en el alumno con aquel al cual queremos que acceda 8situación poco común en los materiales curriculares), apoyando además con la aplicación eficiente de los fenómenos lingüísticos apropiados a la estrategia como la adopción de turnos, las presuposiciones, la definición, etc.
La manera en que empleamos el lenguaje es entonces fuertemente influida por la acción inductiva de nuestro pensamiento, ya que este lo lleva a utilizar diversas estrategias para obtener, por analogía por ejemplo, información relevante a contrastar con la que se posee.

Pero la relación entre pensamiento y lenguaje va mas allá de estas simples comparaciones, se encuentra dividida en tres diferentes formas de concebirla; primero, se considera que el pensamiento depende del lenguaje o es producto de este (Gross, 1996). Dentro de esta postura encontramos las investigaciones de Burr, quien concibe al lenguaje como un intrincado sistema de categorías, dichas categorías están siempre en constante transformación por medio de las interacciones del sujeto con el medio social, por ello, se ubica dentro del construccionismo. Watson por otro lado, elaboro su teoría del Periferalismo, que atribuye el pensamiento a una serie de vibraciones muy bajas presentes en el sistema fono articulador, situación que fue posteriormente refutada con pruebas científicas conforma la ciencia tubo posibilidades de hacerlo. En esta misma postura se encuentra la teoría de la relatividad lingüística Sapir-Whorf que postula que adquirir una lengua es obtener un punto de vista del mundo, de esta manera, aprender un dialecto presupone una visión muy limitada de la realidad postmoderna
Por último, Bernstein (1961), postula su teoría en la cual argumenta la existencia de dos códigos lingüísticos en la escuela, por un lado un código restringido que se manifiesta en los alumnos de clase social más bien baja( obreros en el caso del estudio de Bernstein), por otro lado un código elaborado presentado por los alumnos de clase social más beneficiada, indudablemente los materiales curriculares se encuentran enmarcados dentro de un código elaborado formal, lo que si es cuestionable es si el docente es realmente poseedor de un código elaborado como menciona el autor. Será necesario retomar esta idea una vez se elaboren lo instrumentos a fin de adecuarlos al código lingüístico de los alumnos ya que además una situación a estudiar es precisamente las implicaciones del enfoque del Lenguaje Total en el lenguaje del maestro.
En segundo lugar encontramos aquella teoría que postula que el lenguaje depende del pensamiento y lo refleja, particularmente desarrollada por Piaget, quien dentro de las etapas cognitivas, otorga al lenguaje un lugar en función del nivel cognitivo del niño, es decir, a cada etapa de desarrollo cognitivo corresponden ciertas etapas del lenguaje.
Finalmente encontramos aquellas teorías que indican que pensamiento y lenguaje son, de origen, actividades independientes pero que en cierto momento del desarrollo evolutivo se funden. Vygotski otorga un origen social al lenguaje con una primera manifestación en el discurso egocéntrico, posteriormente existen dos etapas que pueden darse de manera simultanea, por un lado el discurso para si mismo al que denomina interior o pensamiento verbal y por otra parte el discurso para otros denominado por Vygotski externo o comunicativo. Piaget por su parte difiere de Vygotski al considerar el nacimiento del lenguaje en el niño mismo y manifestado primero en el discurso autista, aunque sitúa el discurso egocéntrico a la par de la teoría de Vygotski, no formula dos tipos de discurso después de este argumentando que al discurso egocéntrico solo le sigue el discurso socializado.
Finalmente los usos pragmáticos del lenguaje, que analizaremos mas adelante, hacen suponer un aposición o postura con respecto al mundo que nos rodea, coincidencia entre Bruner y Bernstein 8ambos construccionistas sociales) con respecto al lenguaje como modelador del pensamiento; si embargo, Bruner asegura que como docentes tenemos la oportunidad de hacer el cambio al tomar conciencia de esa realidad que estamos interpretando.

1 comentarios:

Alejandra dijo...

los ensayos me parecen muy interesantes.Adelante

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